Textos de Andrea Pennacchi con la colaboración de Marco Gnaccolini, Marco Segato, Raffaele Pizzatti Sertorelli músicas de Giorgio Gobbo interpretadas en vivo por Giorgio Gobbo (guitarra y voz) Annamaria Moro (violonchelo).
Una balada eco-narrativa sobre nuestra relación con la biodiversidad, un espectáculo musical épico e irónico que explora nuestro complejo, desequilibrado, a veces esquizofrénico pero imprescindible vínculo con otras especies animales y vegetales del planeta, invitando al público a reflexionar sobre el mismo concepto de “alieno” y sobre la necesidad de redefinir nuestra relación con la Naturaleza.
A partir del inesperado regreso de la fauna a las ciudades durante el confinamiento, comenzando con un pequeño jardín comunitario visto como un Edén sucio y contemporáneo, se adentra en la Era de la Plasticidad y de la Amnesia Ecológica, donde jabalíes, osos, lobos, cangrejos azules, luciérnagas, como espíritus de los ancestros que vagan entre los vecinos y estirpes de seres humanos de taberna, se confunden en una selva de historias, para reflexionar sobre nuestras orígenes y sobre los impactos ecológicos de nuestra manera de vivir.
Una narración teatral que fusiona realidad y fantasía, historia y biografía, ciencia y folclore veneciano: «mi abuela, que era un poco bruja, decía que si los animales entran en tus sueños, siempre quieren decir algo».