Aún ahora, a setenta años de distancia, en Cortina las Olimpiadas del '56 son una presencia. Evocadas en las conversaciones cotidianas, término fijo de referencia y comparación en los relatos.
Ahora y entonces: primero hay un pueblo de montaña que ha vivido, desde los tiempos de la Belle Époque, una fascinante pero aún incipiente expansión. Las fiestas de baile en los grandes hoteles, las casitas aisladas de estilo “nórdico”, con los abetos sombreados de fondo, las veladas legendarias de Hemingway en una intimidad rural. Después está la capital internacional del turismo, la Cortina de The Pink Panther (La pantera rosa), la Cortina de Clark Gable y de la Dolce Vita, de Brigitte Bardot.
Un sinfín de historias. Historias que hoy se renuevan, mientras asistimos con gran emoción a los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Milán Cortina 2026. Con Massimo Spampani, periodista cortinés, un relato que de las proezas de Toni Sailer y Eugenio Monti, de Giuliana Minuzzo y Carol Heiss, llega a los campeones de hoy.