Segunda exposición en abrirse en los espacios del MUVEC, la muestra propone una comparación entre los protagonistas de la Secesión vienesa – Gustav Klimt, Egon Schiele y Oskar Kokoschka – y algunas investigaciones artísticas contemporáneas, a partir del tema del cuerpo como herramienta privilegiada para indagar el alma humana.
En sus trabajos el cuerpo aparece directo, a veces inquieto e incluso brutal: desde las figuras sensuales y refinadas de Klimt, hasta las anatomías tensas y escuálidas de Schiele, pasando por la pintura vibrante y expresionista de Kokoschka, capaz de restituir las tensiones culturales de una época a punto del estallido de la Primera Guerra Mundial.
El recorrido se abre luego a la contemporaneidad con artistas como Chen Zhen, Vanessa Beecroft y Marlene Dumas, en cuyas obras el cuerpo sigue siendo protagonista: frágil, expuesto y transformado en símbolo de las dinámicas entre identidad individual, dimensión interior y representación pública en el mundo de la imagen.