En una puesta en escena poética y visionaria ya admirada el año pasado y firmada por la dirección, las escenas y los trajes de Stefano Poda, se presenta en la 103° edición del Festival de Ópera de Verona el Nabucco.
La ópera se convierte en un viaje atemporal del conflicto a la reconciliación, de la soberbia a la esperanza, entre humanismo y tecnología. Título siempre muy querido en la Arena por su intrínseca y espectacular coralidad, en la nueva producción Nabucco ya ha sido definido como “atómico”: grandes elementos simbólicos y diseños de luces innovadores se combinan en el escenario, al servicio del drama de Verdi que cuenta un conflicto no solo entre pueblos, sino dentro de cada individuo.
Nabucco, originalmente "Nabucodonosor", es una obra lírica que ilustra la condición de esclavitud del Pueblo Judío en tierras babilónicas. El amor atormentado es el tema central de la obra: ya en el primer acto se esboza una doble historia de amor y celos entre las dos hijas del rey babilónico Nabucco, Fenena y Abigaile, con el judío Ismaele.
De fondo, el contraste entre la fe en el único dios de los judíos y la divinidad pagana de Belo. El dios de los Judíos primero hiere a Nabucco con un rayo, luego inspira la conversión del rey y de la hija Fenena. La obra termina con la victoria del bien sobre el mal a través del suicidio de Abigaile, usurpadora del trono de Babel. Sugerente y emocionante el coro de los Judíos que, a las orillas del río Éufrates, invoca la patria lejana a las notas del Va Pensiero.
Repeticiones: 26 de junio a las 9.15 p.m. - 4, 12, 18, 23 de julio a las 9.15 p.m. - 1, 8, 20, 28 de agosto a las 9.00 p.m. - 9 de septiembre a las 9.00 p.m.