La ruta circular de Valbelluna discurre por la parte baja del valle del Piave, desde Belluno hasta Feltre. Además de estas dos ciudades de arte, se pueden encontrar pueblos históricos, museos, parajes naturales y villas del Véneto, todo ello inmerso en un paisaje alpino protegido por el Parque Nacional de las Dolomitas de Belluno. El recorrido no presenta subidas exigentes y aprovecha largos tramos de carriles bici.
En los días soleados, Belluno resplandece desde lo alto de las colinas que dominan el Piave. La estructura de la ciudad nos recuerda sus antiguas raíces romanas y el posterior desarrollo medieval, mientras que la arquitectura del casco histórico combina de forma admirable el gusto veneciano con las influencias alpinas. Tras una visita obligada al casco histórico, entre plazas y callejuelas, se llega a la estación de tren, donde comienza la excursión cicloturística.
A las puertas de la ciudad, el paisaje se vuelve enseguida rural; destacan, en especial, los pueblos de Salce y Villago. A la derecha del Piave nos encontraremos primero con el pueblo de Sedico y luego con el de Santa Giustina. No faltan oportunidades para las visitas culturales, como el antiguo molino de Santa Libera, ni las paradas gastronómicas. En Busche di Cesiomaggiore se pueden adquirir productos típicos de una zona con una gran biodiversidad agrícola. La siguiente parada es Feltre, una ciudad noble por su historia y su belleza arquitectónica. El casco antiguo, rodeado por murallas medievales, conserva valiosos palacios, iglesias y museos de arte.
El regreso hacia Belluno se desarrolla por la otra vertiente del valle, a los pies de los Prealpes, en un entorno rural bien cuidado. A los amantes de la naturaleza se les recomienda visitar la Reserva Vincheto de Celarda. Pedaleando por suaves subidas y bajadas, se atraviesan los cascos históricos de Lentiai, Mel (uno de los pueblos más bonitos de Italia desde 2018), Trichiana y Limana. Al pasar cerca de la villa donde vivió Dino Buzzati, nos damos cuenta de que ya estamos a las puertas de Belluno, a la que se accede desde el sur cruzando el antiguo puerto fluvial del Piave.
El itinerario, con señalización cicloturística, sigue durante largos tramos carriles bici asfaltados y apartados del tráfico. La longitud del recorrido y las posibilidades de visita hacen que sea ideal para recorrerlo en dos días; por el contrario, si se desea realizarlo en un solo día, cabe la posibilidad de acortarlo gracias a los dos puentes sobre el Piave o a los servicios intermodales que ofrece la línea ferroviaria, que cuenta con nada menos que cinco estaciones. No faltan rutas ciclistas para planificar unas vacaciones en bicicleta de varios días.