Un viaje que recorre siglos de historia medieval, nacido de la huida a la que se vio obligada una de las figuras más fascinantes de la Edad Media europea, la emperatriz Adelaida de Borgoña, un recorrido que convierte el Véneto en una sucesión de lugares vinculados a su historia.
Desde la Abadía de Pomposa, inmersa en los paisajes acuáticos del delta del Po, el camino discurre entre riberas y campos, remontando con lentitud hacia el interior. El paisaje cambia de carácter en las colinas Euganeas y los Montes Béricos, donde los bosques, los viñedos y los pueblos crean un ambiente más íntimo, salpicado de iglesias parroquiales, ermitas y monumentos religiosos que evocan el carácter espiritual de la ruta. A lo largo del recorrido también aparecen lugares emblemáticos de su historia, como el Castillo Scaligero de Soave, vinculado a las vicisitudes de su perseguidor, lo que aporta profundidad narrativa al viaje.
Al continuar hacia el oeste, el paisaje se abre hacia las colinas de Valpolicella, entre hileras de viñedos y antiguas aldeas, hasta llegar a las orillas del lago de Garda. Es un recorrido largo y variado, pero nunca monótono: cambia constantemente de ritmo y de paisajes, alternando naturaleza, arquitectura y patrimonio material, con una fuerte presencia de tradiciones locales y productos gastronómicos y vinícolas.
Recorrer el Camino de Adelaide significa atravesar el Véneto con una mirada distinta, dejándose guiar por una historia que sigue aflorando en los lugares. Una invitación a recorrerlo con curiosidad, para descubrir cómo una antigua historia personal puede convertirse en una experiencia de viaje capaz de sorprender.
Longitud del recorrido: 343 km
Número de etapas: 16