El monte Grappa marca la frontera entre las provincias de Treviso, Vicenza y Belluno, pero más que dividirlas, las une en un paisaje extraordinario. Aquí, la montaña es dulce y salvaje a la vez, con pastos de gran altitud, bosques densos y valles excavados por el agua. Pero también es un lugar de memoria: el Santuario Militar, con sus arcos blancos, domina la cima y cuenta una historia grabada en piedra y viento.
De las alturas a la belleza de los pueblos, solo hay un paso. A los pies del Monte Grappa, Asolo ofrece un entramado de callejuelas medievales, villas renacentistas y rincones que han inspirado a poetas y viajeros. Un contraste perfecto con el alma más salvaje de la montaña, que hoy es un gimnasio al aire libre. El senderismo, el ciclismo de montaña y los vuelos en parapente brindan emociones fuertes, mientras que las cabañas de montaña y las tabernas de las colinas invitan a un viaje por sabores auténticos. Aquí cada sendero lleva lejos, entre naturaleza, historia y maravilla.