Las Estancias del Vidrio acogerán del 13 de abril al 23 de noviembre de 2025 la exposición 1932-1942 El vidrio de Murano y la Bienal de Venecia, comisariada por Marino Barovier.
La exposición examina el periodo entre 1932 y 1942, que corresponde respectivamente a la inauguración del Pabellón de Venecia y a la última edición de la Bienal antes de la interrupción debida a la Segunda Guerra Mundial.
A partir de 1932, el vidrio murano estuvo presente en la Bienal en un espacio dedicado construido especialmente para albergar las artes decorativas por iniciativa del Instituto Veneciano del Trabajo. Así se reconocía oficialmente el valor y la calidad de las artes llamadas menores que, con ocasión de la exposición, fueron seleccionadas para ser mostradas al gran público.
Gracias también a la constante renovación de la manifestación, las fábricas muranenses tuvieron la oportunidad de presentarse cada vez con la mejor producción, sabiendo captar los estímulos que la Bienal les ofrecía.
La Bienal, de hecho, no solo funcionaba como una vitrina privilegiada, sino que, con su fervor artístico y su aliento internacional, se convirtió en una fructífera ocasión de intercambio para las vidrieras y el mundo del vidrio artístico en general.
Entre las fábricas, en particular, destacó Venini que contó con la colaboración de Carlo Scarpa, mientras que Barovier Seguso Ferro, luego Seguso Vetri d’Arte, vio la presencia de Flavio Poli; el pintor Dino Martens colaboró primero con Salviati y Successori Rioda y luego con Aureliano Toso. Entre las vidrieras que, en esos años, demostraron las potencialidades del vidrio recordamos también AVEM, la histórica fábrica de Barovier, Cirillo Maschio, Ulderico Moretti, S.A.I.A.R. Ferro Toso, Fratelli Toso, VAMSA y S.A.L.I.R.
1932-1942 El vidrio de Murano y la Bienal de Venecia, acompañada del catálogo correspondiente a cargo de Marino Barovier y Carla Sonego, se propone presentar los objetos que se vieron en estas ediciones e ilustrarlos a través de documentos de época.