El ciclismo de montaña es la herramienta ideal para entrar en contacto con la naturaleza porque respeta el silencio del entorno y, al mismo tiempo, ofrece la posibilidad de divertirse y practicar deporte. Las bicicletas eléctricas permiten a todo el mundo disfrutar de sencillas excursiones fuera de carretera, mientras que a los expertos se les recomienda los trails fluidos y los descensos exigentes en los Dolomitas.
El Véneto concentra entornos extraordinarios: desde las cumbres alpinas hasta los bosques litorales, desde la laguna de Venecia hasta el lago de Garda, desde las variadas colinas hasta los grandes ríos de la llanura. Las propuestas de rutas fuera de carretera son la motivación de unas vacaciones en contacto con esta naturaleza extraordinaria. Las hermosas carreteras prealpinas conducen a picos donde la mirada se extiende desde los Dolomitas hasta el mar Adriático, mientras que las subidas de las colinas de Treviso y Verona permiten acceder a los paisajes de viñedos donde nacen vinos famosos en todo el mundo. En las escarpadas laderas volcánicas de las Colinas Euganeas, el deporte se une al bienestar de las aguas y las arcillas termales. No es necesario ser un atleta para disfrutar de una excursión en bicicleta eléctrica en Valbelluna o en la meseta de Asiago; en cambio, para los ciclistas expertos en busca de emociones intensas, no hay que perderse el Sellaronda MTB Tour, los trails del Passo San Pellegrino y los descensos desde el Monte Baldo. En cualquier caso, se recomienda siempre pedalear en compañía de un guía de MTB.