El carnaval en Selva di Cadore ... historias cuentan que comenzó en el primer postguerra en el año 1922, cuando muchas personas, tras un período de miedo y reclusión, salieron de nuevo a las calles. Tanto que fue el primer carnaval memorable.
El 6 de enero, los reclutas fueron a buscar el carnaval a Pescul “sa al Nat”, que como decía la tradición, llegaba al valle a través de la forcella Forada de San Vito. El Martes de carnaval, las chicas recorrían las calles del pueblo vistiendo la llamada “màscora da la farìna”, con un viejo pañuelo sobre los hombros, iban de puerta en puerta pidiendo un puñado de harina y algunos huevos. Esta colecta servía para poder preparar las “fuòie rostide” o crostoli y los “grafògn” para el jueves.
El jueves grasoso estaba dedicado a las máscaras. Se partía de la plaza de Selva, con dos “Matazìgn” junto al “Lachè”, que corrían alrededor del carnaval en procesión.
Además, había máscaras feas: los “Patafògn”, vestidos con harapos y con el rostro completamente negro. Se continuaba por la “Passadora”, la subida que de Selva lleva a Santa Fosca, llegando hasta Pascùl. En medio de todas las máscaras, destacaba una con un sombrero adornado con piñas, el “Re del bosque”. Se bailaba en la plaza de Santa Fosca, acompañados por los músicos y junto a todos los participantes y personas que habían venido a ver el Carnaval.