Florilegia es un recorrido fascinante, donde la botánica se convierte en clave de lectura de nuestra relación con la naturaleza y el territorio.
Partiendo de valiosos volúmenes renacentistas y de herbarios históricos, el corazón de la exposición consiste en la inédita colección de plantas secas del asolano Pio Bolzon (1867–1940), extraordinaria testimonio de la biodiversidad de nuestro territorio.
Custodiado en el Archivo de Asolo, el herbario Bolzon se presenta aquí al público por primera vez.
A su lado, se abre la mirada sensible de las hermanas Lopoukhine, exiliadas rusas asolanas de adopción, que en sus delicadas acuarelas botánicas fijan en papel el ritmo de las estaciones y de la floración.
El recorrido se enriquece con la mirada contemporánea de las fotografías de Fabio Zonta, donde las flores, aisladas de su cotidianidad, se convierten en presencias luminosas, casi suspendidas.
La muestra está acompañada, por último, de un rico calendario de citas que invitan a redescubrir el lenguaje silencioso de la naturaleza.
Pio Bolzon (1867–1940) fue un botánico asolano, conocido sobre todo por su contribución a la botánica sistemática, como atestiguan las numerosas publicaciones y registros florísticos referidos a diferentes territorios del norte de Italia y del territorio elbano y savonese. Su trabajo se inserta en el contexto de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, un período en el que el sistema de Linnaeus seguía siendo ampliamente utilizado, pero en el que también surgía una mayor atención a la fitogeografía y a las relaciones evolutivas entre las plantas.