En el paso de Valparola, entre Cortina d'Ampezzo y Alta Badia, el Museo de la Gran Guerra Tre Sassi ocupa las instalaciones de un fuerte austrohúngaro construido entre 1897 y 1901 para controlar un importante acceso estratégico hacia el valle de Badia, en un periodo de creciente tensión con el Reino de Italia.
Sin embargo, su función militar fue breve, ya que al estallar la Primera Guerra Mundial fue alcanzado por la artillería italiana y rápidamente abandonado. Solo en los primeros años del siglo XXI, gracias a una intervención de restauración, fue devuelto al público como museo, sin ocultar las huellas de su historia. Hoy en día, el Museo Tre Sassi conserva más de dos mil objetos, entre material bélico y artículos de uso cotidiano, que documentan las condiciones de vida de los soldados en el frente dolomítico.
El recorrido expositivo se centra en particular en la experiencia humana: ofrece una visión directa de la dimensión cotidiana de la guerra, pero la visita no se agota en el interior del fuerte, ya que en el exterior, trincheras y posiciones todavía visibles permiten leer el paisaje como parte integrante del relato, mostrando cuánto el territorio influyó en las dinámicas del conflicto.