Después de la de Treviso (progenitora de todas las achicorias IPG de la región), la Variegada de Castelfranco y la de Chioggia, también entra en el palmarés de la marca IGP (Indicación geográfica Protegida) la Achicoria de Verona, a la que la Unión Europea atribuyó, hace pocos días atrás, este valioso reconocimiento.
De forma oval alargada, hojas compactas de color rojo oscuro intenso embellecidas por una nervadura principal blanca y muy desarrollada, la Achicoria de Verona IGP puede presentarse en sus dos tipologías, ""precoz"" y ""tardía"". La zona de producción se extiende en la franja del bajo Véneto constituida por terrenos aluvionales, arenosos y ricos en sustancias orgánicas, profundos, bien drenados, frescos y dotados de buena fertilidad, con un clima caracterizado por veranos muy cálidos y sofocantes e inviernos rígidos y nublosos, con variación térmica anual elevada.
Muchas veces etiquetada como ""el oro rojo de la Bassa"", la achicoria de Verona es crujiente, levemente amarga, rica en vitaminas A y B, sales minerales y propiedades depurativas. Se encuentra fácilmente en el mercado y sus características organolépticas le permiten ser utilizada en un radio muy amplio, desde el entremés al postre, cruda o cocida.
Entonces, no queda más que probarla, en casa o directamente en los restaurantes veroneses, o bien aprovechando las importantes ferias de Casaleone y Roveredo di Guà, localidades veronesas en donde el cultivo de esta exquisita hortaliza es secular.