Una hortaliza valiosa en la cocina y muy empleada también por sus numerosas propiedades: antibacteriana, antiséptica, mucolítica, hipotensiva y como regulador del sistema cardiovascular. De verdad se puede decir que el ajo es una panacea para todo. En Polesine (en la provincia de Rovigo) el ajo es un cultivo bastante difundido y tiene una tradición ya sea por la producción o por su elaboración antes de la venta. Históricamente, la presencia de dicho cultivo databa ya del siglo XVI.
También por la comercialización, el ajo de Polesine ha visto con los siglos en la plaza de Rovigo un punto de referencia, como narra el Archivo Histórico de la Cámara de Comercio de Rovigo.
El hecho que el cultivo del ajo se enraíce con el tiempo en el territorio de Polesine demuestra que la combinación del factor pedo-climático del área y del factor humano ha resultado un elemento fundamental para la afirmación de dicho producto hortícola. El Ajo Blanco de Polesine es una planta con bulbos de color blanco brillante uniforme, con ausencia de estrías de otro color, de forma regular y compacta, ligeramente aplastada en el punto de inserción del aparato radical. Las hojas, lanceoladas y estrechas, tienen una coloración verde/azul claro.