El territorio, que comprende además de Bassano del Grappa otros municipios de la provincia de Vicenza, es el área de producción del producto véneto que ha obtenido más recientemente el reconocimiento D.O.P. (denominación de origen protegido). En esta zona, el espárrago encontró un desarrollo ideal puesto que el suelo que rodea al río Brenta es arenoso, blando, bien drenado y poco calcáreo, y el clima es particularmente templado. Los turiones del espárrago que gozan de la D.O.P. son aquellos tiernos, de color blanco rosado, sabor dulce y amargo, bien formados, rectos, enteros y con el ápice bien cerrado; no deben vaciarse, partirse, pelarse ni cortarse.
Se cree que el uso local del espárrago es secular. La leyenda más antigua cuenta que San Antonio de Padua fue quien difundió el conocimiento del espárrago en el Bassanese, donde se había dirigido para sosegar al tirano Ezzelino da Romano. El producto también se vincula al Santo puesto que la estación de la cosecha se considera tradicionalmente concluida el 13 de junio, día en que se conmemora su muerte, acaecida en Padua en el año 1231.
Los primeros documentos que atestiguan la presencia del cultivo de espárragos en el territorio se remontan al período de la República Veneta; su comercialización resultaba próspera y, en la estación adecuada, no faltaban nunca en los ricos banquetes nobiliarios. Otros documentos atestiguan que los espárragos también eran particularmente apetecidos por los Padres Consiliarios, en su pasaje por Bassano, durante el viaje de vuelta del Concejo de Trento.