Imagina una temporada lenta y luminosa, en la que las colinas de Bardolino se convierten en el hilo conductor de una serie de paseos entre naturaleza, historia y sabores.
Caminar entre las colinas de Bardolino es una experiencia donde el azul del Garda y el verde de los viñedos se funden en un único, inmenso respiro. Dejado atrás los pueblos de la orilla, los senderos se escalan suavemente por las crestas morenicas, regalando una vista que quita el aliento.
El recorrido es un viaje en el tiempo entre muros de piedra seca y antiguas carreteras de tierra blanca, donde el perfume de la tierra y de las flores silvestres acompaña cada paso. Es un territorio que invita a la lentitud, capaz de revelar ángulos secretos y terrazas naturales en cada curva.
Pero la verdadera culminación del camino es la llegada a la bodega, corazón palpitante de la tradición local. Aquí se puede descubrir el trabajo detrás de cada botella. La cata de Bardolino DOC, con su rojo rubí vibrante y las notas de cereza y pimienta, es la síntesis perfecta del sol y de la brisa lacustre. Degustado con un hilo de aceite Garda DOP y quesos locales, transforma un simple paseo en un rito inolvidable. No es solo una excursión, es el corazón auténtico del Garda que llena tus sentidos y se queda grabado en la memoria.
Es una experiencia que une movimiento y contemplación, naturaleza y cultura, y que deja la sensación de haber atravesado no solo un territorio, sino un ritmo más auténtico del tiempo.
Las salidas serán canceladas en caso de mal tiempo. Participación: mínimo 5 personas máximo 25 personas.
Inscripciones hasta 24 horas antes de la salida.