Sábado 30 de mayo, entre los alerces y los pastos de El Brite de Larieto, vuelve el Curadizo: un antiguo gesto de la tradición ampezzana que cuenta el profundo vínculo entre las personas, la montaña y la tierra que cada día nos acoge. Una práctica simple pero valiosa, hecha de manos en el trabajo, respeto por el territorio y espíritu comunitario.
A partir de las 8:30 a.m., adultos y niños están invitados a participar en la limpieza del pasto que acogerá a las vacas durante los meses de verano, compartiendo una experiencia auténtica sumergida en la naturaleza de Cortina d’Ampezzo. A 1700 metros de altitud, entre panoramas espectaculares y el silencio de las Dolomitas, El Brite de Larieto representa desde hace años un símbolo de la cultura alpina y de la tradición campesina local, valorada por la cocina y la visión del chef Riccardo Gaspari.
Al final de la mañana habrá merienda y almuerzo en compañía, para vivir juntos el gusto de la convivencia y de las cosas hechas con cuidado. Quien tenga un rastrillo puede traerlo consigo; para todos los demás se proporcionará el equipo necesario.
Una invitación abierta a residentes, familias, amigos y huéspedes: porque cuidar de la montaña significa custodiar un patrimonio que pertenece a todos.