Roberto Latini y Gianluca Misiti firman una instalación sonora interactiva que es un pequeño milagro contemporáneo: habitar los Sonetos de Shakespeare sin conocer una sola palabra. En un doble binario dramático, el archivo vuelve a cobrar vida porque el teatro simula a sí mismo.
Amor y tiempo fluyen en el proceso del lenguaje, llevando a cualquiera a recitar inconscientemente los versos más altos de la poesía universal. Cada voz redefine la obra maestra en sonidos inéditos, transformando el recuerdo en experiencia presente. Un encuentro carnal con el Bardo, donde la palabra se hace aliento y la voz de cada uno se convierte en teatro. Y un pequeño regalo después de la actuación para conservar en el tiempo.
Con la voz y dirección de Roberto Latini, acompaña la música y dramaturgia sonora de Gianluca Misiti.