Música en vivo de Gabriele Grotto
La marantega Bepina es una vieja gruñona que hace brujerías.
Fea, despeinada, con la nariz aguileña, la voz temblorosa, está vestida con harapos oscuros que le cubren las piernas hasta los pies. Tiene las manos frías y callosas, una cara arrugada y ojos color cobre como los búhos. La encuentras sentada fuera de su casa, una vieja choza con los balcones siempre entreabiertos.
A veces aparece junto a su gemela, la marantega Clarice. Las dos se fusionan y confundenn en un juego de espejos que divierte y sorprende a quienes las encuentran. Su semejanza es tan alta que nadie puede decir realmente si las marantegas son dos o una...
Valentina Brusaferro y Martina Pittarello han estado trabajando durante tiempo en el patrimonio oral, los mitos y las leyendas del Véneto, entre lengua popular, memoria del filò y presencias fantásticas ligadas a la naturaleza.
Adecuado para niños a partir de 7 años
En caso de mal tiempo, en el Teatro Maffioli