La ceremonia se consagra oficialmente con motivo de la peregrinación a Cima Grappa del Patriarca de Venecia, Card. Giuseppe Sarto (luego papa Pío X) el 4 de agosto de 1901, encontrando regular confirmación cada verano.
Las tremendas circunstancias relacionadas con el masacre de más de 23.000 soldados de la I Guerra Mundial marcan indeleblemente el martirio del territorio, cuyos caídos encuentran sepultura en el Cementerio Italiano y Austro-Húngaro.
El Macizo del Grappa es testigo del dramático rastrillaje nazifascista datado en septiembre de 1944, con el sacrificio de muchísimas jóvenes vidas bárbaramente truncadas.
La importante cita del primer domingo de agosto une el recuerdo de los muchos relevantes acontecimientos históricos, civiles y religiosos que han marcado el territorio de la Pedemontana, de la Región de Véneto y de toda la Nación, atrayendo cada año al Monte Grappa a miles de personas, autoridades civiles, militares y religiosas, así como representantes de asociaciones provenientes de toda la Véneto y del Norte de Italia.
La cita se reapresenta como reflexión sobre los temas de Identidad Nacional, Paz, convivencia entre pueblos, mantenimiento de valores éticos e históricos que han hecho del Grappa la Montaña Sagrada a la Patria, ligándolo indisolublemente a la Historia italiana y europea.