Agriturismo Furlan nace dentro de la misma bodega fundada en 1930 por el abuelo Amadio, hoy llevada adelante con pasión y espíritu innovador por los nietos Amedeo, Alberto y Moreno. Sumergido entre las colinas de Conegliano Valdobbiadene Prosecco Superiore y la llanura del Piave, el agriturismo es una expresión auténtica de una tradición familiar vinculada a la tierra y al vino desde hace casi un siglo.
La acogida es el centro de la filosofía Furlan: los huéspedes pueden alojarse en habitaciones cuidadas y confortables, relajarse en el amplio jardín, comenzar el día en una amplia sala de desayunos y disfrutar de espacios comunes pensados para el descanso o el trabajo. La atmósfera es la de una casa de campo elegante y moderna, donde cada detalle habla del territorio y del respeto por el medio ambiente.
Un elemento distintivo es la sala de catas, donde es posible disfrutar de los vinos producidos en la bodega y descubrir el profundo vínculo con el paisaje circundante. Los viñedos, cultivados de acuerdo a prácticas sostenibles reconocidas por la certificación Biodiversity Friend, cuentan un compromiso concreto con la calidad y la biodiversidad. La bodega, renovada y alimentada por energía fotovoltaica, une tecnología y tradición para garantizar la máxima expresión del Prosecco y de los otros vinos autóctonos de la zona.
Agriturismo Furlan representa así un punto de referencia para quienes buscan una experiencia enoturística genuina, inmersa en la naturaleza, entre buen vino, hospitalidad familiar y paisajes venecianos de extraordinaria belleza.