Los acogemos en una casa de campo familiar, recientemente restaurada para ofrecerles el máximo confort.
Las tres habitaciones disponibles, decoradas y amuebladas con temática, son “Girasoles” en tonos de amarillo y turquesa, “Amapolas” en rosa y rojo, y “Lavanda” en lila y blanco, un salto a Provenza… y para hacer el efecto aún más realista serán acompañados por el perfume embriagador de nuestra lavanda; todas están dotadas de baño privado y en el pasado representaban un puerto seguro para los hijos que, obligados a emigrar, volvían de vez en cuando a la familia, acogidos por el calor del hogar.
Es esta acogida familiar la que nos gusta reservar a nuestros huéspedes cuidando en los detalles los ambientes, la limpieza y los productos que ofrecemos para el desayuno, productos en su mayoría locales o hechos en casa.