Hotel de 3 estrellas completamente renovado, cómodo, rústico pero elegante, manteniendo al mismo tiempo las características que lo distinguen desde la posguerra:
"la gestión familiar, el ambiente tranquilo y la posición plana, deseada por muchos, en medio de los prados y a pocos metros de los senderos y los bosques"
Las modestas dimensiones del hotel crean un ambiente muy acogedor, que transmite emociones y que permite hacer sentir al cliente como en casa.
Lugar ideal para quienes quieren pasar algunos días lejos de la frenética vida urbana con un entorno de naturaleza virgen que regenera cuerpo y mente... que transmite paz.
Lugar ideal en invierno para los apasionados del esquí, disfrutando de una cocina casera mimados por el calor de la stube, a unos kilómetros de los remontes del Comprensorio Folgaria-Fiorentini.