Un agradable hotel de tres estrellas, ofrece habitaciones individuales, dobles y triples.
Todas las habitaciones son cómodas y están equipadas con escritorio, sofás, televisor en color, baño privado con secador, calefacción y aire acondicionado independiente; internet es gratuito tanto por cable como por wi-fi; el aparcamiento durante la noche está cerrado y es vigilado por cámaras, accesible solo para los clientes del hotel, además en el restaurante adyacente siempre hay disponibles salas de conferencias para reuniones, congresos y eventos.
Adquirido por la Familia Baretta en 1990, tras una minuciosa restauración, al palacio se le ha devuelto su antiguo esplendor para ser utilizado como restaurante, hotel y posada, donde se puede admirar la colección de frescos, obras de arte y mobiliario de época presentes en los locales.