La estancia en el Bec de Roces no es solo hospitalidad: es una experiencia exclusiva en altitud, entre naturaleza auténtica, tradición y panoramas espectaculares.
¿Sueñas con despertar con un amanecer de cuento y ser el primero en surcar las pistas de esquí de Arabba? En el Rifugio Bec de Roces puedes hacerlo realidad: durante la temporada invernal, las habitaciones de estilo alpino son la elección perfecta para quienes desean pasar noches inolvidables en el silencio de las Dolomitas. Por la mañana despertaréis frente a panoramas únicos en el mundo y seréis los primeros en salir con los esquís puestos por las pistas del Dolomiti Superski.
El verano en el Bec de Roces es sinónimo de emocionantes excursiones en altura, relajantes paseos a la orilla del pequeño lago, divertidas excursiones en Mountain Bike. La excelente cocina y el parque de juegos dedicado a los más pequeños, junto con el cercano Sendero de los Osos, harán que paséis días maravillosos, sumergidos en el placer y en el silencio de nuestras amadas Dolomitas.