El arroz, llegado a Venecia desde oriente, se convirtió rápidamente en emblema de riqueza, abundancia y fertilidad tal como lo simboliza el gesto de lanzar un puñado de arroz a los recién casados. En Véneto, siempre ha sido el plato de buen presagio tanto en las mesas de los pobres, como arroz y fegatelli durante las bodas rústicas antiguas, así como en las mesas de los nobles.
El plato típico de los Dux en el día de San Marco, patrón de Venecia, era el aún famoso arroz y bisi. Su cultivo en la llanura veronesa, que se remonta a los primeros años del siglo XVII, influenció notablemente el paisaje agrario y modificó las tradiciones de la zona.
El cultivo del arroz veronés se caracterizó siempre por la cultivación de arroz de alto valor y las prácticas de cultivo se afianzaron con los años, siguiendo la tradición aún con la modernización de las técnicas utilizadas. La llegada de la variedad Vialone Nano alcanzó gran éxito en esta zona, encontrando la máxima expresión cualitativa e induciendo a los productores adheridos al Consorcio para la Protección a solicitar el reconocimiento europeo de calidad.
Para los habitantes del Véneto, el arroz es un producto especial y el modo de cocción regional, denominado ""all'onda"", resulta único; el arroz es cocido en muy poco líquido para que el grano adquiera el gusto de los demás ingredientes, permaneciendo al dente, y debe quedar suave, como una onda, después de ser ""enmantecado"", es decir cubierto de manteca y espolvoreado eventualmente con queso grana rallado.
El territorio de cultivación previsto por el Reglamento I.G.P. es un territorio muy amplio, hoy conectado a al Camino del producto típico, el cual presenta gran cantidad de testimonios arquitectónicos y culturales.