Hay lugares que, al caer el sol, revelan su alma más auténtica. Col Druscié es uno de estos. Cuando las últimas luces del día se desvanecen sobre los Dolomitas y el cielo se ilumina con estrellas, cobra vida una experiencia capaz de emocionar, sorprender y dejar un recuerdo indeleble: las Astrocene.
Un viaje que comienza con el ascenso en teleférico hacia uno de los miradores más fascinantes de Cortina d'Ampezzo y continúa con una cena exclusiva, donde los sabores del territorio se encuentran con la excelencia de la tradición gastronómica en una atmósfera íntima y sugestiva.
La velada continúa con la emoción de la observación del cielo junto a los expertos del Observatorio Astronómico Helmut Ullrich: constelaciones, planetas y galaxias se revelan bajo uno de los cielos más despejados de los Dolomitas, transformando cada mirada en un descubrimiento.
El 14 de agosto, además, Col Druscié se convierte en una terraza privilegiada desde la que admirar el tradicional Fuego de la Virgen, cuando cientos de hogueras iluminan el valle en un espectáculo de rara intensidad.
Entre naturaleza, sabores, cultura y asombro, las Astrocene son una invitación a desacelerar, a levantar la vista hacia el infinito y a vivir una noche que habla al corazón, donde cada detalle está pensado para transformar una simple velada en una experiencia para recordar.