El Om Salvarech, hombre salvaje, es un espíritu benévolo de los bosques, presente en numerosas leyendas alpinas y muy famoso en Belluno. En La Valle Agordina, esta antigua historia se ha desarrollado en una variante particular que la hace única en comparación con otras tradiciones agordinas y, por nuestra fortuna, no ha logrado perderse en el tiempo, permaneciendo firme en sus orígenes. El Om Salvarech es un espíritu, vestido con ropas desgastadas y remendadas, que siempre lleva consigo un antiguo feràl, es decir, una lámpara, símbolo de la luz, y un bachet, que es un bastón de madera, que representa la sabiduría de los ancianos.
Este personaje silvano es muy esquivo y no quiere ser visto por el hombre, salvo en el día de su fiesta, cuando se le representa en un gran muñeco. Así, cada año, el 25 de abril, en el día de San Marcos, se realiza el pop del Om Salvarech, un espantapájaros hecho de cañas de maíz vestido de harapos, que es llevado en una procesión por todo el pueblo, acompañado por los gritos de los niños ¡Viva! ¡Viva el Om Salvarech!, y por la noche se quema en una gran hoguera justo fuera del casco urbano.
El Om Salvarech al arder lleva consigo todos los eventos desfavorables y las cosas ya no utilizables del año que acaba de pasar y permite a las personas reiniciar llenas de positividad. Con este su “sacrificio” garantiza a los habitantes la eliminación de todo lo que ha sido causa de desgracias y augura una abundante cosecha futura. No en vano, el día de San Marcos solía representar un punto de inflexión entre el final del invierno y el nuevo año agrícola, ya que desde esa festividad se podía comenzar a trabajar en los campos y se prohibía el libre paso por los prados.
La Pro Loco La Valle Agordina, en coralidad con todas las asociaciones lavallesas reunidas, presenta al público un evento de varios días, con las cocinas siempre listas para preparar las especialidades típicas y las orquestas de baile que tocan cada noche.