En el Alto Valle del Astico, donde el agua ha esculpido la roca dando forma a gargantas, cascadas y pequeñas pozas, tres senderos circulares te invitan a descubrir las Cascadas de Pedemonte, en un paisaje donde naturaleza y arte se funden. Entre bosques, antiguas aldeas, el arroyo y algunas de las cascadas más espectaculares de la zona, descubrirás un proyecto creado para poner en valor este rincón de las montañas vicentinas, una experiencia de turismo lento, ideal tanto para quienes buscan un paseo en plena naturaleza como para quienes prefieren una excursión más exigente.
Anillo 1: Gorgo Santo - Rio Toro
3,7 km - 1h 30 min - fácil
Anillo 2: Brancafora - Ciechi - Carotte
6,4 km - 2h 30 min - media
Anillo 3: Scalzeri - Casotto - I Gorghi
10 km - 3h 30 min - media
La experiencia se completa con las obras de Land Art de Marco Martalar. A lo largo del recorrido encontrarás El Nido, una gran instalación realizada entrelazando más de 2.500 raíces recuperadas tras la tormenta Vaia: una obra inmersiva que invita a detenerse y contemplar el bosque desde una perspectiva diferente. A poca distancia encontrarás El Huevo del Dragón, una segunda instalación que evoca el origen de la vida y la fuerza generadora de la naturaleza. Juntas, ambas obras transforman el camino en una experiencia que va más allá de la excursión, invitando a reflexionar sobre la relación entre el hombre y el entorno.
Todos los itinerarios parten del antiguo Ayuntamiento de Pedemonte, donde hay amplias zonas de aparcamiento. Las rutas están señalizadas y se pueden recorrer desde la primavera hasta el otoño; tras lluvias abundantes, se recomienda prestar especial atención a los tramos más cercanos a los cursos de agua, que pueden resultar resbaladizos. Ponte unas botas de montaña y llévate agua. Respeta el entorno, la flora y la fauna, sigue la señalización y no abandones residuos a lo largo del recorrido.