Cuando la nieve se derrite, Arabba pasa de ser un paraíso del esquí invernal a convertirse en un auténtico destino ciclista, donde los amantes de la bicicleta encuentran el terreno ideal para ponerse a prueba en algunas de las subidas más exigentes de los Dolomitas.
De hecho, la bicicleta es el medio ideal para sumergirse en la atmósfera mágica de estos valles: la belleza de los paisajes, junto con una oferta hotelera especializada y adaptada a los ciclistas, garantizan una estancia satisfactoria y llena de emociones. Arabba es el punto de partida y llegada de numerosas rutas ciclistas aptas para todos.
No te pierdas el Giro dei Quattro Passi alrededor del Grupo del Sella, un emocionante itinerario ciclista que se puede recorrer tanto en sentido horario como antihorario. Con una longitud de unos 51 km, atraviesa cuatro puertos de las Dolomitas que han marcado la historia del Giro de Italia (Campolongo, Pordoi, Sella y Gardena) y es escenario de numerosos eventos, entre ellos la famosa Maratona dles Dolomites, el Dolomiti Bike Day y el Sellaronda Bike Day.
Una vez cruzado el paso de Campolongo, se abren las puertas del Val Badia, que se recorre con ligeras subidas y bajadas hasta Corvara antes de afrontar el paso de Gardena, bello y sinuoso en su justa medida. Espectacular es el rápido paso por Pian de Gralba y la empinada subida de 7 km que conduce al paso de Sella.
Por último, el más alto, el paso Pordoi, que acaricia las suaves laderas cubiertas de prados entre el Sasso Pordoi y el Sàs Bécé hasta cerrar el recorrido de nuevo en Arabba.