Durante generaciones, la familia Piccolin vive entre las colinas de Valdobbiadene produciendo un Prosecco que cuenta la historia de este territorio único. Hoy, Fabio Piccolin continúa con la tradición familiar, siguiendo cada paso del proceso con atención artesanal y gran respeto por la calidad.
¿El resultado? Una copa de Valdobbiadene Prosecco Superiore DOCG que encierra aromas, sabores e identidad de nuestra tierra.
Desde 2017, junto a la bodega renovada, hemos creado cuatro acogedoras habitaciones con desayuno, pensadas para quienes desean alojarse entre los viñedos y vivir una experiencia auténtica.
Ya sea que sean amantes del vino, de la naturaleza o simplemente estén en busca de tranquilidad, los esperamos para que se sientan como en casa, entre las colinas del Prosecco.